VISITA DE CORTESÍA

Ellos hablaban y hablaban, en un intento vano de disimular la incomodidad de su presencia.
La hipocresía de sus vidas, construida bajo un castillo de naipes de secretos, conspiraciones y mentiras, les hacía tambalearse en sus sillas, estratégicamente dispuestas en orden jerárquico, creando una pequeña distancia hacia ella.
Y ella, aunque dolida, seguía el juego de palabras vacías, argumentos sin sentido, para esfumarse en unas horas tras los besos de despedida en las mejillas , agradeciendo, una vez más, una jornada agradable.
Sabía que mañana, sí se reunirían en familia, pero sin ella: la rara y distante hermana.
Zubel- Hestia març 2008
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