El LieNzo
Como de costumbre, antes de empezar un nuevo lienzo, le hago una pequeña reverencia y le susurro a la tela: ¿Qué quieres ser?
Así hice. Luego es un dejarse
ir por las emociones a través de los trazos, buscando a través de ellos
diversas formas de hurgar en la propia alma...para despertar alguna idea a
seguir y empezar una nueva aventura.
En estado casi hipnótico,
hundí el pincel en la paleta de los arenas, pero curiosamente, al trazar la línea, el lienzo absorbió
totalmente la pintura, dejando un rastro de gotitas transparentes desafiando la gravedad…
Sorprendida, me acerqué
para observar el fenómeno y acerté a escuchar su petición:
“Seré lo que tú quieras
que sea, pero a cambio, me como el marrón”.
Me salió un lienzo
chantajista...Por eso, mi cuadro tiene toda la gama de colores, menos el que se
comió.

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